#TransiciónEnergética para cambiar de modelo

Por Pepe Larios

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El objetivo de construir una sociedad soportada por un sistema energético con basado en fuentes renovables viene de largo en el movimiento verde pero en la actualidad esta necesidad está espoleada por los efectos sociales y ambientales que tiene el sistema actual, basado en un 80% en los combustibles fósiles y un 6% en la energía nuclear, solo un 14% de la energía comercial que usamos proviene de fuentes renovables, y alguna de estas también causa serios problemas a las personas y los ecosistemas, como es el caso de las grandes presas para la generación hidroeléctrica.

El sistema energético actual basado en los combustibles fósiles es el responsable de las guerras más violentas que están ocurriendo, la contaminación de ríos, suelos y mares tanto en su fase de extracción como de transporte, la quema vertiginosa de los combustibles fósiles está provocando la transformación química de nuestra atmósfera y de nuestros océanos, ocasionando un cambio climático abrupto con velocidad y violencia que pone en cuestión el mantenimiento de la civilización tal como la conocemos y la acidificación de nuestros mares que pone en solfa ecosistemas marinos y recursos pesqueros. Por último asistimos al agotamiento de las reservas de los combustibles fósiles de calidad, de fácil acceso y baratas de extraer que tiene como síntoma grandes oscilaciones de su precio en el mercado la caída de un buen número de empresas del sector y está teniendo como consecuencia la contracción de la economía mundial.

Nuestro país, así como la inmensa mayoría de los que componen la Unión Europea, carece de recursos fósiles lo que nos hace fuertemente dependientes de la importación imposibilitando la soberanía energética, las tres cuartas partes de la energía consumida en España proviene del exterior, lastrando nuestra economía en cantidades que oscilan en torno al 4% del PIB.

Es por tanto urgente impulsar la transición energética en profundidad hacia un modelo 100% renovable. Para ello necesitamos implementar propuestas en todos los niveles de la administración del estado, gobierno central, comunidades autónomas, nacionalidades y municipios. En la sociedad comienzan a desarrollase alternativas autogestionadas, cooperativas de energía o de producción y consumo de alimentos de cercanía y ecológicos que son menos dependientes de insumos energéticos, que necesitamos extender.

El sector eléctrico es el que más rápido ha incorporado energías renovables, pero aún el 60% de la energía eléctrica que utilizamos proviene de fuentes convencionales, por lo que aún resta mucho que andar. El desbloqueo de la moratoria de instalación de renovables y la autorización del autoconsumo sin recargos de peajes con balance neto permitiría una mayor y más rápida penetración de las renovables en este sector. Este esfuerzo debe ir acompañado de profundas y rápidas medidas de ahorro energético que reduzca la necesidad de aportación de energía. Un sector con grandes posibilidades es la rehabilitación y reacondicionamiento de viviendas y edificios, reduciendo las necesidades de calefacción y refrigeración. Estas actuaciones tienen ventajas adicionales como son la creación de empleo tanto en la producción de renovables como en las de ahorro por las tareas de reacondicionamiento y rehabilitación.

La fuerte caída de los precios de la tecnologías renovables de producción eléctrica en un factor de primer orden para facilitar al rápida expansión de las mismas en el sector.

Las fuentes renovables tienen la virtud de que son escalables y en el caso de la solar el recurso está casi omnipresente en el territorio por lo que permiten la generación distribuida, con ello el control y acceso democrático a la misma.

Con todo el sector eléctrico es una cuarta parte de nuestros consumos energéticos y por ello debemos acometer también el resto de los sectores como transporte en los que apenas hay penetración de las renovables. El más energívoro de ellos es el sector del transporte.

En el caso de los desplazamientos urbanos de personas, la transición tiene dos alternativas básicas, los desplazamientos no motorizados y los desplazamientos en transporte urbano colectivo, para acelerarlo es vital desincentivar el uso del vehículo privado para que los usuarios migren hacia las propuestas más sostenibles.

En los desplazamientos largos la carretera y el vehículo privado acaparan el  grueso de de transporte de personas y el porcentaje es aún mayor en el caso de mercancías. La migración hacia el tren eléctrico convencional es la alternativa a promocionar.

Si bien el transporte es el sector de mayor consumo de energía y menos presencia de tecnologías que usen renovables o susceptibles de usarlas es también el sector que mayores dificultades va a tener en la transición por la fuerte dependencia del mismo y por la mayor transformación de comportamiento y cambios tecnológicos o de infraestructuras necesarios.

El sector agrícola industrial vigente es intensivo en energía, tanto en las labores agrícolas como en los insumos utilizados, el tránsito hacia una agricultura con menos energía fósil y más mano de obra así como la reducción de insumos y el tránsito a la generalización de la agricultura ecológica es el camino a seguir de manera urgente, aumentando simultáneamente los niveles de soberanía alimentaria. El cambio de la dieta actual debe jugar un papel fundamental en la transición en el sector agrícola

Una parte de la producción industrial tiene la posibilidad de usar electricidad de origen renovables para sus actividades, otra va a necesitar mayores cambios tecnológicos, a la transición ayudará la reducción de los actuales niveles de consumo, el aumento de la durabilidad y reparabilidad de los bienes y reducción drástica de la obsolescencia y la reusabilidad de los materiales de los bienes irreparables.

La buena noticia es que todas las medidas anteriores son intensivas en mano de obra a la vez que pueden reducir las importaciones liberando de cargos la balanza de pagos con lo que aumentarías los fondos disponibles para servicios sociales y comunitarios.

La tarea que nos proponemos es urgente y ardua por lo que para hacerla posible necesitamos todas las alianzas posibles y la capacidad de convencer de la necesidad de la misma.

Tenemos buena parte de la tecnología, sabemos cómo iniciar la senda, necesitamos la capacidad política para embridar la economía en esta dirección. Por ahora solo un puñado de personas que hemos puesto en marcha EQUO y otro que está en los movimientos sociales nos empeñamos en ello. Ampliar decididamente este espacio es la tarea.

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